¿Puedo hacer Pilates en el postparto?

Antes de empezar con el Pilates, tenemos que asegurarnos de que tu musculatura abdominal cumple con unos mínimos. Si no es así, el Pilates no sólo no será efectivo, sino que puede ser perjudicial y agravar la debilidad de la faja abdominal y/o del suelo pélvico.

Poca presentación necesita el Pilates. Ya es un método de entrenamiento perfectamente instaurado en la parrilla horaria de los gimnasios y conocido por sus múltiples beneficios. Cuando empecé a dar clases como instructora de Pilates nadie lo conocía, pero se afianzó entre la población gracias a los resultados que se obtenían en pocas sesiones. Sobre todo, una mejora de la postura y una disminución de las dolencias relacionadas con la columna vertebral. La base del Pilates, un método que ha ido evolucionando con los años, es la activación de Power House o mansión del poder. Esto es, ni más ni menos, el CORE, conjunto muscular formado por transverso abdominal, diafragma, multífidos, suelo pélvico, cuadrado lumbar, oblícuos, glúteos y psoas, y que le da estabilidad al tronco.

Inicialmente, en las sesiones de Pilates no se hacía alusión al suelo pélvico, pero actualmente se conoce la implicación postural de esta musculatura y se menciona en las clases y entrenos personales como una zona que hay que contraer voluntariamente, junto con el transverso y el alargamiento axial de la columna.

El CORE es la principal zona que hay que abordar después del embarazo y el parto, una vez dada el alta de la cuarentena. Entonces... Si el Pilates trabaja el core (y encima el suelo pélvico va en el pack) ¡¡Blanco y en botella!! El Pilates es el método ideal para recuperar la competencia abdominal en el post parto. Pues... igual no.

¡Un momento! Que te hayan dado el alta de la cuarentena no significa que puedas lanzarte a hacer cualquier tipo de ejercicio, ni tan sólo el tan aclamado Pilates

El método Pilates consta de una secuencia de ejercicios que trabajan todos los grupos musculares. Tienes ejercicios de glúteos como el Shoulder Bridge o las series laterales de piernas, ejercicios de extensores de columna como el Swan Dive, ejercicios de movilidad de columna como el Molino… pero también ejercicios de cadena anterior, recto abdominal y psoas como Scissors, Lift & Lowers o Roll Ups. Estos últimos son los que merecen una precaución importante ya que normalmente después de un embarazo, tu faja abdominal no va a estar preparada para resistirlos. Dentro de la secuencia de Método Pilates hay una serie específica de ejercicios abdominales que puedes tener contraindicados en la etapa postparto.

Primero es importante hacer una valoración particular de tu caso

Después del embarazo y del parto, el abdomen suele quedar desprogramado, es decir, sin capacidad para activarse correctamente ante incrementos de presión como, por ejemplo, flexionar el tronco desde la posición de estirada bocarriba.

Quizás es pronto para practicar Pilates o incluso lo tengas contraindicado: ¿hasta qué punto tu abdomen se ha relajado? ¿ha quedado tu suelo pélvico muy débil? ¿han quedado molestias residuales en la pelvis o en la espalda? ¿tienes síntomas que antes del embarazo no tenías, como pérdidas de orina? ¿el abdomen protuye de manera exagerada cuando te incorporas o cuando toses? Todos estos aspectos hay que valorarlos y por eso, antes de retomar cualquier actividad deportiva, hay que pasar por la consulta de un fisioterapeuta especialista en suelo pélvico.

El postparto tiene diferentes fases en base a la capacidad de trabajo que puede soportar tu faja abdominal

Una vez descartados síntomas más serios como pérdidas de orina o prolapsos, si la faja abdominal ha quedado muy desprogramada (sin fuerza ni tono muscular) es probable que necesites entrenar previamente con otras técnicas ideadas específicamente para trabajar la reprogramación abdominal como la gimnasia abdominal hipopresiva, ejercicios de propiocepción, re-entrenamiento funcional y ejercicios de control motor. La correcta combinación de éstas técnicas es garantía de éxito.

Si por el contrario la valoración desvela una faja abdominal competente, sin signos de diastasi recti alarmante, sin hipotonía, sin pérdida de reflejos y en perfecta sinergia con el suelo pélvico, el Pilates u otras actividades pueden estar indicadas sin riesgo para tu salud.

Aun así, como norma en el postparto, todos aquellos ejercicios que generen presión contra el suelo pélvico, están desaconsejados. Pero todos aquellos que activen el alargamiento de tu columna, tu control postural y la percepción-activación de los músculos transverso del abdomen y elevador del ano, van a ser altamente beneficiosos. Pilates tiene ejercicios de los dos bandos así que hay que preparar tus sesiones con criterio.

En resumen

El Pilates es importantísimo practicarlo con un profesional cualificado y con conocimiento sobre la biomecánica abdominoperineal, y si estás en etapa postparto es importante que además controle sobre actividad física perinatal.  La serie clásica de Pilates hay que practicarla conociendo los efectos que cada ejercicio va a aportarte, para seleccionar aquellos que no implican riesgo ni para tu suelo pélvico ni para tu abdomen. Optar por sesiones individuales te garantiza exprimir al máximo los beneficios de éste fantástico método, adaptándolo cien por cien a tus necesidades y objetivos.

 

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Laura  Pastor. Fisioterapeuta colegiada 3.382. Especializada en Uroginecología y Fisiosexología. Experta Universitaria en Psiconeuroinmunología Clínica y Evidencia Científica. Pilates Mat Instructor. Certificada en Método Hipopresivo.