La realidad del sexo en el posparto

“Nada en la vagina durante seis semanas" Y cuando se levanta la veda de la cuarentena... ¿qué? Muchas mujeres describen que la sensación de volver a tener sexo después del embarazo es como revivir la primera vez. Afrontan el momento de la misma manera que aquella primera relación sexual, con nervios y dudas, creyendo firmemente que "… esto va a doler y mucho". Tener que retomar las relaciones sexuales quizás incluso se vive con un punto extra de ansiedad, ya que al posparto hay que sumarle ciertos cambios anatómicos que a veces van a causar una incomodidad añadida (aunque temporal) como las molestias en los pechos por el aumento de volumen o los vestigios cicatriciales en casos de episiotomías o cesáreas. Para la reciente mamá, volver a las relaciones sexuales no suele ser una de las actividades más primordiales a recuperar en el posparto.

"... no me apetece"

"... puedo pasar sin sexo"

"... lo hago por mi pareja"

"... yo antes tenía ganas pero ahora tengo la líbido por los suelos"

"... no siento deseo"

¿Sabes que todas las dudas que te abordan y el cómo reacciona tu cuerpo y tu predisposición ante el sexo durante el puerperio son normales? La respuesta sexual de la mujer en fase posparto cambia debido a todo lo que te explico a continuación:

LAS PRIMERAS OCASIONES NO SERÁN MUY PLACENTERAS

La penetración es sin duda el momento que muchas mujeres confrontan con ansiedad en el posparto: tanto si has tenido un parto vaginal como una cesárea, puede ser habitual sentir molestias la primera vez. Como una quemazón, una sensación de estiramiento intenso o fricción áspera. Es cierto que el paso del bebé a través del canal vaginal generará ciertos cambios en el tejido, pero las mujeres que han parido por cesárea también pueden experimentar las mismas dificultades iniciales en las primeras relaciones. Esto es debido a que no sólo es el trauma obstétrico del tejido vaginal y/o perineal lo que dificulta la penetración. Después del parto hay una disminución en picado de estrógenos, que permanecerán bajos durante el tiempo que dure la lactancia, y un aumento considerable de la prolactina y la oxitocina. Éstas hormonas tienen mucho que decir...

EL BAILE HORMONAL QUE DISMINUYE TU DESEO SEXUAL 

Los estrógenos favorecen el aumento de receptores de testosterona en la mujer. Y la testosterona es una de las principales hormonas que van a participar en el deseo sexual, junto con la líbido. Si no hay testosterona, no hay deseo sexual y de esto hay numerosa evidencia científica. Además, los estrógenos tienen un papel importante en la vagina: estimulan su lubricación y vascularización, aumentan el volumen muscular de las paredes y son los encargados de regenerar su tejido y mucosas. Su disminución mermará estas funciones.

En el posparto, la disminución de estrógenos combinada con el aumento de prolactina y de oxitocina, pueden simular una menopausia sobre todo en los dos primeros meses, cursando con sofocos, sudores nocturnos, sequedad vaginal y molestias. Y éste cocktail hormonal aún estará ahí muchas semanas después de tu parto. Con lo cual, aun teniendo el alta de la esperada cuarentena, lo más probable es que no te encuentres aun lista para retomar tus relaciones sexuales. Aunque tu vagina a nivel funcional y orgánico sí lo esté. 

Si has optado por la lactancia materna, la madre naturaleza tampoco va a favorecer tus instintos sexuales: durante la lactancia aumentan los niveles de oxitocina y prolactina en el organismo de la madre. La oxitocina es la hormona del amor, del afecto, es la hormona que te provoca los instintos de protección hacia tu bebé y la que potencia el vínculo materno-filial. La prolactina es la hormona que te hace tener leche y poder amamantar a tu  bebé. Pero resulta que la prolactina es una hormona antagonista de la testosterona. Y... ¿qué misión cumple la testosterona? Habíamos comentado más arriba que la testosterona es la hormona responsable del deseo sexualEs decir que mientras das el pecho tus niveles de prolactina están por las nubes y al mismo tiempo, la prolactina está inhibiendo la síntesis de testosterona y por tanto, el deseo sexual se ve afectadoAntropológicamente hablando, es un mecanismo para mantener tu deseo sexual bajo y evitar otro embarazo demasiado pronto. La naturaleza se asegura de que sólo le prestes atención al recién llegado. La tigresa pasional se transforma en la loba protectora.

A esta mezcla hormonal hay que sumarle todo lo demás, aquello de lo que apenas te hablaron en el curso preparto (pienso firmemente que en las clases preparto debería hablarse mucho más de cuan diferente va a ser la vida después de la llegada de un bebé): falta de sueño, ausencia de descanso, cambios en la dinámica del día a día y en la intimidad de la pareja... Evidentemente, ninguno de estos elementos va a favorecer que "te apetezca". 

TAMBIÉN CAMBIAN ALGUNAS COSAS AHÍ ABAJO

Dependiendo de factores como la edad, el número de embarazos y el tipo de parto, se darán cambios en el tejido vaginal y en la musculatura del suelo pélvico. Lo más habitual es notar que el espacio vaginal ha aumentado y que el pene no llena por completo la cavidad durante la penetración.

La disminución de estrógenos genera una disminución del tono muscular (igual que en la menopausia). Además está demostrado que si el parto ha sido vaginal y la mamá ha tenido que empujar mucho, se destruye el colágeno tipo I de la vagina, encargado de darle a las paredes vaginales capacidad de estiramiento, dureza y resistenciaRazón de más para asistir a una preparación al parto con un equipo de profesionales expertxs (comadronas y fisioterapeutas) quienes te enseñan correctamente como se debe pujar para evitar esfuerzos extras sobre el suelo pélvico y prevenir o limitar la posterior degradación del tejido conjuntivo de la vagina. (Ya lo sabes para la próxima vez)

Incluso si el parto ha sido por cesárea, habrá una pérdida de tensión en el tejido vaginal y muscular ya que las hormonas que emites son las mismas, tanto si has parido por vía vaginal como por cesárea y van a influir de igual modo sobre tu musculatura y tu tejido conjuntivo.

DATE TIEMPO

El deseo sexual volverá a aparecer y será igual o más que antes. Las sensaciones volverán a ser las mismas a medida que tu organismo re-equilibra sus niveles hormonales pero no te agobies ni quieras correr. La situación se irá normalizando progresivamente. 

Recuerda: durante el posparto y sobre todo la lactancia, es normal que el deseo sexual disminuya. No es una norma generalizada en todas las mujeres, puesto que en temas de salud a veces dos y dos no son cuatro, pero va a ser algo habitual.

En cuanto a tu suelo pélvico y tu vagina es importante que además de la visita con tu ginecólogo, te visite una fisioterapeuta experta en uroginecología para valorar si la regresión y rehabilitación tisular está dentro de los parámetros normales. Para saber más, puedes leer Fisioterapia Uroginecológica: una cita importante en el posparto.

Si detectas que el deseo sexual no se reactiva, que tu suelo pélvico o tu vagina tienen un déficit de sensibilidad y te cuesta llegar al orgasmo o que lo que eran molestias iniciales han evolucionado a un dolor que se repite en cada encuentro sexual (dispareunia), quizás tengas que ayudarte con algún tipo de recuperación funcional.

Si ves que algo no marcha bien o te agobian las dudas, no dudes en ponerte en manos de un profesional especialista en la materia.

Laura Pastor

Fisioterapeuta especializada en Uroginecología, 

Obstetricia y Fisiosexologia. 

Experta Universitaria en Salud Sexual.