Pilates en el embarazo. Beneficios y contraindicaciones

Durante la gestación se experimentan una serie de cambios físicos que van a afectar al sistema musculoesquelético y a la postura. Aunque estos cambios son naturales, pueden provocar molestias en algunas etapas del embarazo. El Método Pilates te ayuda a atenuar esas molestias y a sentirte más en forma.

Pero, además de ejecutarse debidamente en cuanto a control postural, no todos los ejercicios van a estar indicados: la secuencia clásica de Pilates incluye ejercicios que actualmente sabemos no están recomendados durante el embarazo.

Hay determinados ejercicios y movimientos que deben moderarse e incluso eviatrse durante el embarazo

Las extensiones de columna y los ejercicios deribados del swan dive, 

Push up en suelo, pueden sobrestirar la línea alba de tu abdomen y lesionarla seriamente.

Durante el embarazo hay que mantener activada la faja abdominal, ya que será la responsable de un pujo efectivo en el momento del parto, así que hay que seguir tonificándola. Pero no con la serie clásica de abdominales (Single Leg Stretch, Double Leg Stretch ... ). Ésta está terminantemente contraindicada. Demasiada presión para tu suelo pélvico y demasiado tiempo estirada bocarriba. Podemos optar por otros muchísimos ejercicios que van a estimular la activación de tu faja abdominal y tu suelo pélvico de un modo más seguro.

Los alargamientos de columna y el control postural que perseguimos en una sesión de Pilates van a hacerte sentir más ligera, más ágil. La movilidad de la columna vertebral, los hombros y la pelvis es constante y esto disminuye la sensación de pesadez o bloque que muchas mujeres tienen a medida que aumenta la gestación. Las aperturas del pecho, la respiración, el trabajo de piernas, el control postural, la activación del músculo transverso del abdomen ... Pilates es beneficio y calidad de vida en el embarazo!

En resumen, el Pilates es importantísimo practicarlo con un profesional que además esté especializado en obstetricia. La serie clásica de Pilates hay que practicarla conociendo los efectos que cada ejercicio va a aportarte, para seleccionar aquellos que no implican riesgo ni para tu suelo pélvico, ni para tu abdomen, ni para tu bebé. Opta por sesiones individuales para exprimir al máximo los beneficios de éste fantástico método.