Tejido conjuntivo: tu 80%

Te presento una oda al tejido conjuntivo de tu suelo pélvico, elemento imprescindible para que funcione correctamente, tan necesario como el agua para regar un campo yermo. 

¿Qué es el tejido conjuntivo y qué pinta en tu suelo pélvico?

¿Tejido conjuntivo? ¿Qué es? ¿Qué pinta en mi suelo pélvico? ¿Qué funciones tiene? ¿Influye en la capacidad de sostén del útero y de la vejiga? ¿Cómo saber si es de buena calidad o está dañado?

Normalmente nos referimos al suelo pélvico como el conjunto de músculos, fascias y ligamentos que cierran la cavidad pélvica por el estrecho inferior, dan sujeción a las vísceras pélvicas y genitales, y contribuyen a su buen funcionamiento

Pero para ir más lejos, voy a aproximarte una definición más analítica:

El suelo pélvico corresponde a la parte más profunda y posterior del periné. Constituye dos cúpulas cóncavas hacia abajo (no es ni tiene forma de hamaca) y está delimitado por cuatro pilares en los que se asienta: el núcleo fibroso central, el coxis, el obturador interno y la fascia pelviana visceral. El suelo pélvico está formado por fibras musculares estriadas (esto es que, si quieres, las puedes contraer a voluntad) y por tejido conjuntivo. La función principal del suelo pélvico es la amortiguación de la presión abdominal. (1)

Seguro que has leído o incluso te han recomendado trabajar tu suelo pélvico para prevenir disfunciones como la incontinencia urinaria, los prolapsos o las disfunciones sexuales. Y seguro que para trabajarlo y entrenarlo correctamente piensas que ejercitar esa musculatura va a ser importante. Y lo es. La musculatura del suelo pélvico se fortalece y tonifica con ejercicios y métodos específicos. Pero… ¿sabes que solamente el 20% de tu suelo pélvico está formado por musculatura? Sí, has leído bien, tan sólo el 20% de tu suelo pélvico está constituido por fibras musculares. Es decir que cuando haces ejercicios de Kegel, usas las bolas chinas o realizas una secuencia de hipopresivos, solo haces trabajar un 20% de tu suelo pélvico. ¿Te preguntas qué hay del restante 80%? Es tejido conjuntivo.

Pero… ¿qué es el tejido conjuntivo?

El tejido conjuntivo (TC) o conectivo es un conjunto de células que da sostén, establece conexión con otros tejidos y construye las estructuras del cuerpo. En nuestro organismo hay hasta 25 tipos de TC: los cartílagos, el tejido adiposo, los huesos, la piel, las uñas, la esclera del ojo o los tendones son estructuras hechas por diferentes tipos de tejido conjuntivo. 

El soporte de órganos pélvicos depende de las interacciones entre el músculo elevador del ano y los tejidos conectivos pélvicos (2).

Gran número de disfunciones del suelo pélvico se resuelven al tratar el TC y no tanto la musculatura, ya que el TC tiene un papel de sostén muchísimo más importante. Tras reparar el TC se resuelven un gran número de disfunciones perineales, con lo que se concluye que el factor muscular puede ser más un factor de modificación y no la causa principal de la disfunción perineal (3).

Así pues, el TC son las fascias, aponeurosis y ligamentos que sirven de cinchas y tirantes a los demás órganos pélvicos y a la propia musculatura del suelo pélvico, manteniéndolos en suspensión desde y dentro de la pelvis ósea.

Ese 80% de TC está formado por dos proteínas: elastina, que en sus fibras almacena energía y confiere elasticidad al suelo pélvico y colágeno, que aporta rigidez estructural.

Para rizar el rizo, hay varios tipos de colágeno en nuestro suelo pélvico: tipo 1, 3 y 4, siendo el tipo 1 el menos abundante pero el de mayor resistencia y capacidad de sostén (está también presente en el tejido óseo).

El tono de tu suelo pélvico depende del tejido conjuntivo

¿Qué es el tono de un músculo? Es la actividad electromiográfica que presenta en reposo. Es decir, que estando en reposo el músculo no está del todo relajado, sino que mantiene una contracción leve y permanente. Un suelo pélvico con un buen tono muscular es aquél que, al palparlo con los dedos, lo notamos durito. Si lo queremos estirar (por ejemplo, traccionando hacia los laterales o hacia fuera con los dedos metidos en la vagina), notaremos una resistencia al estiramiento. Si por el contrario no notamos resistencia y las paredes vaginales se estiran como si fueran un chicle, probablemente el tono de base del suelo pélvico sea muy bajo (hipotonía). La mejor manera de saber si el suelo pélvico tiene un buen tono muscular es que un fisioterapeuta te realice una tonimetría perineal

Pues volviendo a lo que nos ocupa te traigo una nueva revelación: el tono de base, es decir, lo durito que está tu suelo pélvico cuando estás en reposo, depende en gran parte del TC. 

¿Qué puede pasar si el tejido conjuntivo se deteriora?

Lo que ocurre gradualmente es que el suelo pélvico pierde su principal recurso de sujeción. Piensa el suelo pélvico participa en la sujeción del útero, la vejiga, el recto, los ovarios, la uretra, la vagina… y que éste mecanismo de sujeción no depende sólo de la musculatura (es muy poca, recordemos ese 20%) sino que depende de ligamentos, fascias y aponeurosis (80%), tejidos rígidos y semirígidos que actúan como tensores, sosteniendo las vísceras pélvicas en su posición óptima dentro de la pelvis. Si estos tirantes se aflojan, se presentarán disfunciones como la incontinenia urinaria o los prolapsos de órganos (hernias o descensos viscerales).

También mediante la tonimetría perineal, un fisioterapeuta especializado puede evaluar el estado de tu TC.

¿Cómo puedes estimular la producción del tejido conjuntivo de tu suelo pélvico?

El TC es un tejido vivo que está en constante remodelación: se construye, se destruye y se vuelve a construir. Esta remodelación depende de factores hormonales, principalmente de los estrógenos, hormonas importantes en la generación de TC puesto que dan la orden para que éste se cree: son los capataces de la obra. Por tanto, no es difícil deducir que en situaciones de baja actividad estrogénica como en el postparto, durante la menstruación o en la menopausia, la producción de TC va a ser menor porque hay menos estrógenos. 

Además del factor hormonal, también otros estímulos pueden activar a los fibroblastos (células encargadas de construir TC): factores de tipo mecánico, térmico y químico también inducen a la formación de TC.

¿Te suenan los beneficios de caminar para prevenir la descalcificación ósea? Pues por ahí van los tiros: el impacto que al caminar reciben las epífisis (extremos) de los huesos sirve de estímulo para que los osteoblastos produzcan masa ósea.

Cuando tu esteticista te hace un peeling corporal, somete a tu piel a un estímulo químico (el producto) y a uno mecánico (el masaje), con el objetivo de activar a los queratinocitos y regenerar la epidermis.

Pues en el suelo pélvico, ídem. Sobre todo, los estímulos mecánicos y térmicos son los que van a activar la creación de TC.

Aclarados todos esos puntos de partida, ahora sólo nos quedará enlazarlos y crear un planning de acción para tu TC.

Después de explicarte detalladamente qué es el tejido conjuntivo (TC) y cómo de importante es su papel en el suelo pélvico, vamos con un planning para poder estimular al máximo su producción y prevenir su deterioro. Desde pautas que tú puedes hacer en casa e incorporar a tu día a día, hasta los métodos que se utilizan en la consulta de fisioterapia perineal.

¿Qué puedes hacer para mejorar el tejido conjuntivo?

Primero, pasar por las manos de un fisioterapeuta especializado en esta materia para establecer un plan ajustado a tus necesidades. TC hay en todas partes, en tu suelo pélvico y también en las vísceras pélvicas, como tu vaginaUna vagina con un buen TC tiene mayor capacidad de sostén de sí misma, de mantenerse en una angulación  correcta y de ser funcional. En caso de encontrar un tejido muy laxo y un suelo pélvico hipotónico, yo en consulta suelo hacer un masaje intenso y de barrido en la vagina para eliminar el “tejido viejo” y activar la formación de nuevo. Anteriormente habíamos comentado que el TC se regenera a partir de estímulos mecánicos, térmicos y químicos, por lo que el masaje es un estímulo mecánico que va a favorecer la activación de los fibroblastos.

Si mi paciente no tiene ninguna causa que lo impida, le recomiendo que en las relaciones sexuales haya penetración porque el impacto rápido contra el suelo pélvico y el roce revulsivo del pene (o de los dedos durante la masturbación) contra las paredes de la vagina, provocan también una activación de los fibroblastos. Está demostrado que las mujeres que tienen relaciones sexuales con penetración tienen una mejor calidad del tejido conjuntivo y una mayor elasticidad perineal.

Como estímulo térmico y en casos que requieren mayor tratamiento, utilizo INDIBA (radiofrecuencia) para generar un aumento de la temperatura desde el interior del tejido. Las ondas de choque, el láser y la ozonoterapia también son técnicas a tener en cuenta en casos de degeneración tisular importante. INDIBA regenera el TC, se utliza como tratamiento y como terapia para prevenir su deterioro.

Equilibrio hormonal: la importancia de los estrógenos

Para producir colágeno y con él construir TC necesitamos tres factores: una orden de construcción (ésta ya la tenemos, son los estímulos mecánicos y térmicos ya mencionados), necesitamos muchos ladrillos (proteínas para elaborar el propio colágeno y la elastina) y unos capataces en plenas facultades para poder dirigir bien la obra, los estrógenos. En otras palabras, si no hay suficientes estrógenos, el TC del suelo pélvico será menos resistente y la musculatura tendrá menos tono. Por eso es necesario normalizar la secreción hormonal de estrógenos así que, si se están tomando anticonceptivos, hay que valorar la posibilidad de dejarlos al menos un tiempo.

El TC presenta sensibilidad a las hormonas y en especial, al descenso de estrógenos. En caso de estar embarazada, en fase postparto, durante la lactancia materna o en la menopausia, la vagina adquiere una distensibilidad mayor y se produce una pérdida de resistencia estructural en los ligamentos (2).

Además, en la menopausia hay una pérdida de elastina relacionada con la edad, hecho que explica muy determinados síntomas de pérdida de orina, como las pérdidas después de caminar 20 minutos, sin antecedentes previos de incontinencia urinaria de esfuerzo genuina.

Por tanto, en casos de baja síntesis estrogénica,habrá que incluir en la dieta alimentos ricos en fitoestrógenos (no confundir con los fitoestrógenos de los plásticos). Fuentes ricas y saludables en fitoestrógenos son las lináceas y especialmente el aceite de onagra, que puedes consumir por vía oral en cápsulas o por vía vaginal en óvulos. Pero antes de lanzarte al consumo de alimentos de este tipo, visita a un experto para que te asesore bien sobre qué alimentos pueden ser los adecuados y cuales puedes tener contraindicados en función de tu caso. Por ejemplo, si has pasado por un proceso de cáncer de pecho, los alimentos ricos en fitoestrógenos están contraindicados, ya que el cáncer de mama es estrógeno dependiente.

La aplicación a nivel local de otros productos fitoestrogénicos también puede estar indicada según el caso, pero para asesorarte bien consulta con tu ginecólogo/a.

Tejido conjuntivo de baja resistencia

Otros factores que empeoran la calidad del TC son los factores genéticos, llevar una dieta baja en proteínas y/o realizar actividades de impacto y alta solicitación perineal.

También la situación hormonal, como comentábamos antes,  va a incidir en la calidad del TC. Está demostrado que después del parto hay una disminución importante del TC tipo 1 y en la primera parte del artículo te había comentado que, dentro de los tipos de TC, es el de más dureza. Su reducción después del parto es porque los fibroblastos, células encargadas de sintetizar el colágeno, son muy susceptibles al exceso de presión. Durante el parto hay un aumento importante de la presión sobre el suelo pélvico y parece que esto hace que se destruyan un gran número de fibroblastos, con lo que la producción del colágeno disminuye y la generación de tejido conjuntivo también. El resultado es un suelo pélvico más débil e hipotónico en el postparto. La prevención no es programar una cesárea para evitar el empuje y el parto vaginal, como quizá estás pensando (muerto el perro…), sino apostar por un parto facilitado, natural, respetado y fisiológico, donde los pujos sean los mínimos pero bien dirigidos.

Recomendaciones nutricionales para mejorar el tejido conjuntivo

La alimentación es la principal fuente para:

  • Aportar proteínas: son los ladrillos que el organismo utiliza para transformarlo en colágeno y construir las redes de tejido conjuntivo.
  • Normalizar la síntesis de estrógenos: hay alimentos que estimulan o inhiben la producción estrogénica.
  • Aportar silicio y magnesio. El magnesio forma parte integral de la estructura de muchas membranas y contribuye a su estabilización. El silicio actúa como unión entre las células del colágeno y garantiza más firmeza al tejido conjuntivo.

Así que es interesante que repases tu dieta si quieres que tu suelo pélvico tenga unos buenos pilares sobre los que sustentarse: 

  • Consume proteína animal de calidad. Incluye carne ecológica, pescado salvaje, lácteos de cabra o de oveja ecológicos sin procesar en exceso y huevos de numeración 0 ó 1.
  • Pulpo, calamares y sepia son ricos en cartílago.
  • Modera el consumo de legumbres, ya que contienen saponinas que interfieren en la absorción de nutrientes esenciales. Dejarlas en remojo 12 horas, lavarlas y cocerlas bien para quitarles la espuma que se queda en la superficie del agua (ahí están las saponinas). Los azukis están recomendados en casos de desregulación estrogénica.
  • Como endulzante utiliza azúcar panela.
  • Para infusiones y aderezos, pasiflora, té verde, té combucha, canela, regaliz, comino, jengibre, albahaca, tomillo y menta.
  • Semillas de lino, sésamo y chía.
  • Para untar, salsa tahina.
  • Trigo sarraceno y quinoa (también previamente en remojo unas horas antes de cocinarlo).
  • Frutos rojos del bosque, granada, frambuesas, arándanos rojos, grosellas. Frutas en general por su alto nivel de antioxidantes específicos para el árbol urogenital.
  • Verduras frescas y crudas o poco hechas. Importante el aporte de toda la familia de las coles: coliflor, col, coles de Bruselas, col lombarda y brócoli.
  • Anímate a probar las algas. Son una importante fuente de sales minerales, omega 3 y proteína: kombu, cochayuya, lechuga de mar, agar-agar…
  • Aceite de oliva virgen, de lino y de onagra.
  • Pan fermentado de centeno y avena.
  • Todo tipo de setas: shi-itake, gírgoles, champiñones …
  • Alimentos ricos en silicio. Este macroelemento se encuentra sobre todo en los cereales integrales: harina de avena integral, cebada, mijo, y en la cáscara de los granos de arroz. Vegetales ricos en silicio son el mastuerzo (berro hortelano o de jardín), la remolacha, las judías verdes, la alfalfa, los puerros, el perejil y las hortalizas de hoja verde, como la lechuga y las espinacas. Las zanahorias y los tomates también aportan unos niveles interesantes de silicio. Entre las frutas con más silicio destacan el plátano, el aguacate, las cerezas, el coco, la manzana y la naranja. Las uvas pasas y los frutos secos, en especial las almendras. Como infusión lo encontramos en la cola de caballo y el diente de león, muy ricos en ácido silícico.

Pues para empezar ya tienes un plan general para mimar a tu suelo pélvico y a tu tejido conjuntivo. No olvides el asesoramiento profesional en caso de percibir sensaciones como pérdidas de orina, dolor durante las relaciones sexuales, dificultad al iniciar la micción, picor o quemazón.

Laura  Pastor. Fisioterapeuta especializada en Uroginecología, Obstetricia y Fisiosexología. Experta Universitaria en Salud Sexual

Referencias bibliográficas

1. Caufriez, M., Esparza, S. (Enero de 2016) Seminario I Neuromioestática Visceral. Reeducación Uroginecológica y Visceral Digestiva. Escuelas Universitarias Gimbernat, Barcelona.

2. DeLancey, JO. What's new in the functional anatomy of pelvic organ prolapse? Curr Opin Obstet Gynecol. 2016 Oct;28(5):420-9.

3. Petros, P. (2006). Suelo pélvico en la mujer. 1st ed. Barcelona: Mayo.

4. Tremollieres, F. Gynecol Obstet Fertil. 2010. Connective tissue and prolapse genesis Jun;38(6):388-93. doi: 10.1016/j.gyobfe.2010.04.005. Epub 2010 Jun 4.

5. Caufriez, M., Esparza, S. (Septiembre de 2016) Seminario V Neuromioestática Visceral. Reeducación Uroginecológica y Visceral Digestiva. Escuelas Universitarias Gimbernat, Barcelona.

Laura Pastor. Fisioterapeuta especializada en Uroginecología, Obstetricia y Fisiosexología. Experta Universitaria en Salud Sexual.

Referencias bibliográficas

1.       Caufriez, M., Esparza, S. (Enero de 2016) Seminario I Neuromioestática Visceral. Reeducación Uroginecológica y Visceral Digestiva. Escuelas Universitarias Gimbernat, Barcelona.

2.       DeLancey, JO. What's new in the functional anatomy of pelvic organ prolapse? Curr Opin Obstet Gynecol. 2016 Oct;28(5):420-9.

3.       Petros, P. (2006). Suelo pélvico en la mujer. 1st ed. Barcelona: Mayo.

4.       Tremollieres, F. Gynecol Obstet Fertil. 2010. Connective tissue and prolapse genesis Jun;38(6):388-93. doi: 10.1016/j.gyobfe.2010.04.005. Epub 2010 Jun 4.

5.       Caufriez, M., Esparza, S. (Septiembre de 2016) Seminario V Neuromioestática Visceral. Reeducación Uroginecológica y Visceral Digestiva. Escuelas Universitarias Gimbernat, Barcelona.