Fisioterapia en la disfunción sexual

Las disfunciones sexuales también tienen un componente físico y mecánico. Su origen, aun siendo multifactorial, puede incluir causas músculo-esqueléticas, funcionales, psicomotoras, sistémicas y hormonales.

La Fisiosexología, iniciada por el Dr. Marcel Caufriez en 1980, es una parte de la Biosexología que engloba un conjunto de técnicas corporales (somato-emocionales) realizadas por fisioterapeutas especializados. Estas técnicas pretenden armonizar la función erótica en el adulto con el fin de aumentar el rendimiento sexual o rehabilitarlo cuando existe disfunción. Recuperar y equilibrar la función erótica es crucial ya que la sexualidad tiene importantes funciones de socialización, de equilibrio psicológico y de equilibrio físico. Si está integrada educativa y socialmente, constituye un potente factor de cohesión social y de apertura individual.

Los objetivos de la fisiosexología son el estudio del síndrome de deficiencia sexual, comprender la fisiopatología sexual y reeducar la sexualidad en los adultos.

Una parada en el desarrollo de la función erótica como puede ser padecer anorgasmia, dispareunia o hiposensibilidad, o pasar por una etapa que haya modificado la percepción de nuestra función erótica como un parto, la menopausia o una perturbación emocional, pueden ser la causa principal de disfunciones sexuales.

Qué puede abordar la Fisiosexología

La fisiosexología trata aquellos problemas funcionales relacionados con la sexualidad, tengan o no un origen psicoemocional u orgánico.

Habitualmente encontraremos que las disfunciones sexuales están relacionadas con otras disfunciones del suelo pélvico. Cualquier tratamiento dentro del marco de la sexualidad va a requerir de un equipo multidisciplinar. Los problemas en esta esfera hay que tratarlos englobando a la persona en un todo, sin separar la psique del cuerpo. Muchos bloqueos emocionales serán la causa primaria de una disfunción sexual funcional, pero muchas veces las disfunciones sexuales son de origen funcional, es decir, de origen músculo-esquelético u hormonal.

¿Cómo se pueden tratar éstas disfunciones? A través de técnicas de educación y conocimiento de la fisiología sexual, concienciación perineal, educación sexual, ejercicios de tonificación muscular, terapia manual para reequilibrar el sistema articular y muscular de la pelvis, masaje sensorial, flexibilización tisular, ejercicio terapéutico, gimnasia hipopresiva, biofeedback, tecarterapia o electroestimulación. Y sobre todo englobar a la paciente en un equipo de atención multidisciplinar.

Principales disfunciones sexuales que trata la fisioterapia de suelo pélvico

  • Algias coitales, dispareunia y vaginismo
  • Clitorodinia
  • Vulvodinia y vestibulodinia
  • Anorgasmia
  • Disorgasmia
  • Eyaculación precoz
  • Problemas de lubricación y sensibilidad erótica
  • Problemas de erección

Laura Pastor. Fisioterapeuta especialista en reeducación uroginecológica. Fisiosexóloga. Psiconeuroinmunóloga clínica.