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Microbiota intestinal y sexualidad: cómo tu intestino afecta el deseo y la función sexual

23.02.2026

El intestino humano alberga trillones de microorganismos que forman un ecosistema dinámico: la microbiota intestinal. Durante mucho tiempo se pensó que su función principal era digestiva, pero hoy sabemos que tiene un impacto mucho más amplio.

La microbiota regula la producción de hormonas sexuales, modula la inflamación sistémica y genera metabolitos como los ácidos grasos de cadena corta, que influyen en la comunicación entre intestino y cerebro.

Alteraciones en este equilibrio, conocidas como disbiosis, se han asociado con problemas de salud sexual, incluyendo disminución de la libido, síndrome de ovario poliquístico y disfunción eréctil. Esta evidencia abre la puerta a un enfoque holístico donde la salud intestinal se convierte en un pilar fundamental del bienestar sexual.

La danza hormonal y microbiana

El vínculo entre microbiota y hormonas sexuales es bidireccional. Por un lado, los niveles de testosterona y estrógenos pueden alterar la composición microbiana; por otro, ciertos microorganismos metabolizan estos mismos esteroides y pueden predecir sus niveles circulantes. 

Esto implica que la microbiota puede actuar como un regulador indirecto del deseo sexual, la excitación y la fertilidad. Por ejemplo, algunas bacterias favorecen la producción de estrógenos activos, mientras que otras influyen en la síntesis de testosterona. Este diálogo constante entre intestino y sistema hormonal destaca la importancia de mantener un ecosistema intestinal equilibrado para una función sexual óptima.

Microbiota y deseo sexual: un eje íntimo

En mujeres con bajo deseo sexual, se han identificado diferencias significativas en la composición microbiana y en los metabolitos fecales relacionados con neurotransmisores como histamina y triptamina, que están involucrados en la excitación y la respuesta emocional. 

Estos cambios se correlacionan con evaluaciones clínicas de función sexual, lo que sugiere que la microbiota puede afectar la manera en que el cerebro percibe y procesa el deseo. Esto respalda la idea de un eje microbiota–cerebro–sexualidad, donde la salud intestinal influye directamente en aspectos tan íntimos como la motivación y la satisfacción sexual.

Función eréctil y microbiota: más cerca de lo que parece

La función eréctil masculina también está influida por la microbiota intestinal. Perfiles microbianos específicos se asocian con un mayor riesgo de disfunción eréctil, y los mecanismos involucrados incluyen inflamación crónica y disfunción endotelial, que afectan la circulación sanguínea necesaria para la erección. 

Algunas bacterias producen metabolitos que promueven la vasodilatación, mientras que otras pueden inducir estrés oxidativo o inflamación, complicando la respuesta eréctil. Esta relación abre posibilidades para intervenciones basadas en probióticos, prebióticos o cambios dietéticos como estrategias complementarias para mejorar la salud sexual masculina.

Cómo la conducta sexual influye en la microbiota

No solo la microbiota afecta a la sexualidad; la conducta sexual también puede moldear el ecosistema intestinal. Estudios en hombres que tienen sexo con hombres muestran que ciertas prácticas se asocian con perfiles microbianos específicos, distintos de los observados en poblaciones generalizadas. 

Aunque no se mide un efecto directo sobre la función sexual, esto evidencia que el comportamiento humano puede alterar la ecología intestinal, cerrando un círculo donde estilo de vida, microbiota y sexualidad se influyen mutuamente. La interacción entre prácticas sexuales y microbiota refuerza la necesidad de un enfoque integral que considere ambos factores.

Un eje emergente: intestino, cerebro y sexualidad

En conjunto, la evidencia apunta a un eje intestino–cerebro–sexualidad en el que la microbiota actúa como un modulador clave. Su capacidad para regular neurotransmisores como dopamina y serotonina, junto con su influencia sobre hormonas sexuales y la inflamación, la convierte en un elemento central en la salud sexual. 

Aunque la investigación aún está en desarrollo, estas conexiones abren nuevas oportunidades para comprender mejor la sexualidad humana y explorar intervenciones terapéuticas innovadoras que consideren la salud intestinal como parte esencial del bienestar sexual.

Referencias

  • del Castillo-Izquierdo, A., et al. (2022). Bidirectional relationships between the gut microbiome and sexual traits. American Journal of Physiology – Cell Physiology.

  • Dwiprawira, A., & Bintoro, L. (2025). Gut microbiota on erectile dysfunction: A systematic review. 
  • Huang, Y. (2024). Establishment of a non-Westernized gut microbiota in men who have sex with men is associated with sexual practices.
  • Li, F., et al. (2023). Gut microbiota and sexual desire disorder in women. The Journal of Sexual Medicine.
  • Marano, G., et al. (2025). Discovering a new paradigm: Gut microbiota as a central modulator of sexual health. World Journal of Gastrointestinal Pathophysiology.