Si se te escapa el pis, deja de fumar

El tabaquismo contribuye a padecer tos crónica que es uno de los principales factores de riesgo para la incontinencia urinaria de esfuerzo, interfiere en la síntesis de colágeno y dificulta la microcirculación periférica de los esfínteres uretrales.

Te voy a decir que el tabaco es malo. Sí, ya lo sabes y si eres fumadora seguro que te has planteado dejarlo. Quizá lo hayas conseguido del todo o quizá no, quizá hubo una abstinencia de unos días o unos años y después volviste al tema. Quizá eres fumadora social o quizá fumas porque simplemente te gusta. Pero, desde mi condición como profesional de la salud, debo insistirte: el tabaco es un tóxico tremendo.

Entre otras mierdas, el tabaco hace que...

  • Disminuya tu síntesis estrogénica (y de hormonas sexuales en general)
  • Inhibe la oxigenación y la vascularización de tejidos urogenitales que necesitan estar bien irrigados como son tu mucosa vaginal y tu suelo pélvico
  • Reduce, por tanto, el trofismo en zonas que son indispensables para tu salud ginecológica y sexual: tu vagina, tu útero y tus ovarios

Además, se estima que el tabaco es un factor de riesgo en la salud urovesical de la mujer, ya que la predispone a padecer incontinencia urinaria.

Toma ya. Este no te lo conocías ¿eh?

El tabaquismo contribuye a la tos crónica (que es uno de los principales factores de riesgo para la incontinencia urinaria de esfuerzo), interfiere en la síntesis de colágeno y dificulta la microcirculación periférica de los esfínteres.

¿Qué nos dicen los estudios?

En un estudio en el que se incluyeron a 606 mujeres (322 con incontinencia urinaria y 284 sin problemas de continencia) los resultados fueron los siguientes:

  • La incontinencia urinaria fue significativamente mayor en las mujeres fumadoras.
  • El aumento del consumo de cigarrillos diarios y de por vida se asoció con una mayor probabilidad de incontinencia de esfuerzo genuina.
  • El mayor riesgo de incontinencia no se debió a diferencias en edad, paridad, peso o estado hipoestrogénico, sino a la asiduidad (fumadora habitual tiene más riesgo versus fumadora eventual).

En otro estudio encontraron que las fumadoras tenían un riesgo incrementado de padecer incontinencia: sus esfínteres uretrales eran más fuertes y generaban mayores aumentos en la presión de la vejiga al toser, lo que prolongado en el tiempo, facilitaba la aparición de pérdidas de orina. La causa probable es que las personas fumadoras habituales tienen una tos más violenta y crónica que puede promover alteraciones en la mecánica de la continencia.

Cigarrillos, cáncer de tracto urinario y cáncer de vejiga

Por no hablar de la asociación entre fumar cigarrillos y el cáncer de tracto urovesical.

En esta revisión sistemática los autores establecen un incremento importante en el riesgo de cáncer de tracto urinario para fumadores de cigarrillos. 

El riesgo de padecer un cáncer de tracto urinario es 3 veces superior en fumadores que en no fumadores. En Europa, aproximadamente la mitad de los casos de cáncer del tracto urinario entre hombres y un tercio de los casos entre mujeres podrían atribuirse al consumo de cigarrillos.

Según otros muchos estudios, fumar cigarrillos es el principal factor de riesgo para el desarrollo del cáncer de vejiga. Los datos epidemiológicos indican que casi la mitad de todos los pacientes con cáncer de vejiga tienen antecedentes de tabaquismo. Además de estimular el crecimiento de un tumor primario, se ha demostrado que existe una correlación entre fumar y la metástasis tumoral.

Fumar es uno de los hábitos sociales más extendidos y normalizados, pero también es con creces uno de los tóxicos más infravalorados.

Según la Organización Mundial de la Salud, el tabaco mata a la mitad de sus consumidores. 

Cada año, más de 8 millones de personas fallecen a causa del tabaco, de las cuales más de 7 millones se deben al consumo directo y alrededor de 1,2 millones son consecuencia de la exposición involuntaria al humo del tabaco.

¿Necesitas más razones?


Laura Pastor. Fisioterapeuta especialista en reeducación uroginecológica y sexología. Psiconeuroinmunóloga clínica.